La balanza en la guerra por la inteligencia artificial se está inclinando en Asia por una decisión de DeepSeek. Tras meses de presiones y sanciones estadounidenses, Nvidia empieza a asumir la dura realidad de que el mercado chino se le escapa de las manos.
Nvidia da por perdido el mercado de IA en China
El golpe de gracia lo ha dado DeepSeek. La conocida firma de inteligencia artificial ha decidido ignorar los procesadores H20 que Nvidia diseñó específicamente para cumplir con las regulaciones de exportación de Estados Unidos. En su lugar, ha apostado a lo grande por el producto local, cerrando un contrato multimillonario con Huawei para adquirir 160.000 unidades del chip Ascend 950DT. La operación, orientada a equipar un centro de datos de un gigavatio en Mongolia Interior, ronda los 2560 millones de dólares.
Esta decisión resulta llamativa por varios factores. El chip de Huawei no solo implica asumir una pérdida notable de rendimiento, su propio CEO reconocía que hacen falta cuatro unidades locales para equiparar a una de Nvidia, sino que la entrega se extenderá durante casi un año debido a las limitaciones de producción. A esto se suma que la diferencia de precio tampoco es abismal, con el Ascend 950DT rondando los 16.000 dólares por unidad.
Hearing recently that nvidia (who used to push anyone too hawkish on china to be fired from their govt or think tank job) has changed their tun to an extent.
chinese domestic market is seen as a lost cause vs Huawei, so they’re not *as* committed to being able to sell there.
— Glinert 🇺🇸 🏭 (@StevenGlinert) September 4, 2026
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Aun así, para DeepSeek y otros actores de la región, la autosuficiencia y el respaldo la tecnología nacional pesan más que un rendimiento bruto o un precio más bajo. El procesador de Huawei, fabricado con la tecnología de 7 nanómetros de SMIC y equipado con memoria de alto ancho de banda, ha demostrado ser lo suficientemente capaz para tareas de inferencia a gran escala.
Analistas de la industria señalan que Nvidia ya no está peleando con la misma fuerza para mantener su presencia en el país asiático. Frente al crecimiento de Huawei y un entorno regulatorio cada vez más estricto, la gigante estadounidense empieza a dar por perdida la plaza china para centrar sus recursos en otros mercados donde su liderazgo sigue intacto.